Consejos para instalar una lona o toldo

Son muchas las dudas que nos pueden surgir antes de comprar una lona o toldo, o incluso después, en el momento de su instalación.

Intentaremos resolver las dudas más comunes que nos podemos encontrar a la hora de adquirir una lona o un toldo para nuestro hogar. Por ello, vamos a aprovechar este artículo para mencionar un caso particular que nos hemos encontrado y que nos servirá de ejemplo para saber cómo instalar correctamente una lona o toldo.

Un cliente, de iniciales O.P., mostró unas imágenes donde se podía observar una lona sujetada de pared a pared pero demasiado tensada. Este hecho provocó su desgarre.

Además, también se podía observar que no se utilizaron todos los ojales para su sujeción. Vean ustedes mismos las imágenes:

 

 

- Imágenes publicadas y extraídas de nuestro perfil de Google - 

Agradecemos la publicación de dichas fotos, ya que de esta forma podemos enseñarles lo que puede ocurrir en caso de no seguir las indicaciones que les indicamos desde Planas.

La mayoría de nuestros clientes habituales, ya saben cómo se debe instalar una lona o toldo, pero para aquellos que compren su primera lona o toldo hagan su primera instalación, es importante que tengan en cuenta las siguientes indicaciones para no encontrarse con sorpresas:

 

1. Conocer el gramaje de la lona

Para empezar, antes de comprar un toldo deben tener claro que cuanto más gramaje, más resistencia y durabilidad.

Para que se hagan una idea, por ejemplo, el gramaje estándar de un toldo de rafia de polietileno es de 90 gr/m2, con el que se puede conseguir una resistencia media para la mayoría de aplicaciones.

No obstante, en caso de duda, les recomendamos que contacten con nosotros para que podamos orientarles, ya que, por ejemplo, si con un gramaje de 80 gr/m2 les es suficiente para lo que necesitan, podrán ahorrarse unos euros.

 

2. Medir el espacio que cubrirá la lona o toldo

La superficie útil de la lona, en algunos modelos de toldos, puede ser mínimamente inferior a la medida descrita por el toldo, ya que la medida total incluye también el refuerzo doblado, por lo tanto, nos dejamos por el camino algunos centímetros de menos.

Antes de comprar, si la descripción técnica de la lona no lo menciona, es aconsejable consultarnos.

 

3. Elegir una lona con ojales incluidos

Disponer de ojales en la lona es fundamental y no conocemos otro sistema que funcione mejor.

Los ojales o arandelas se colocan en todo el perímetro del toldo separándose entre sí, normalmente, por un metro de distancia. Para sujetar el toldo, cuantas más arandelas mejor, ya que así se dispondrá de más opciones cerca del punto de amarre, ya sea una pared, un árbol, una columna, etc.

En caso de tener una lona sin ojales, hay fácil solución. En Planas disponemos de un pack de herramientas para realizar el montaje de los ojales de manera muy fácil.

 

4. No tensar la lona o el toldo

Llegamos a uno de los puntos más importantes a tener en cuenta: Nunca se debe tensar demasiado la lona.

La lona o toldo debe estar estirada, pero jamás tensada. Hay una gran diferencia. En caso contrario, existe fácil riesgo de desgarre.

5. Riesgos por viento y lluvia

El viento es el principal enemigo de los toldos y las lonas. En muchas ocasiones, sus grandes superficies bloquean el paso del viento y ello ocasiona algún que otro susto. El principal error viene de no utilizar todos y cada uno de los ojales/ojetes de fijación puesto que en el momento que una ráfaga de viento se cuela dentro del toldo, sea por un ojete no fijado, puede llegar a tirar de la lona con la suficiente fuerza como para desgastar la rafia, desarmar los anclajes o incluso hacer volar por los aires la lona.

En el caso que el toldo o la lona no se utilice para cubrir materiales sino para proporcionar sombra, para paradas de mercado, etc. es conveniente no utilizar lonas de muchos metros. Se recomienda, en este caso, unir dos o más toldos mediante los ojales para conseguir tapar la zona deseada. De este modo, el viento encontrará la salida por las juntas y circulará sin perjudicar o desgastar el toldo.

Ante la lluvia, siempre deberemos comprobar que el toldo o la lona queda en una posición no horizontal. Es decir, la correcta colocación de una lona o un toldo de rafia impermeable son con una pendiente o inclinación moderada. ¿Qué logramos con ello? No acumular agua en una parte del toldo puesto que podría desgastarse con más rapidez. Además, cuando vuelva a llover o a nevar, se volverá a acumular en el mismo lugar, desgastando más y más el toldo.

Si siguen todos los consejos que les hemos mencionado, no deberían tener problemas con su lona o toldo.

Recuerden que siempre pueden contactar con nosotros vía email a web@planas.pro o llamándonos al 93 882 00 33 y les atenderemos encantados.

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