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¿Comprar un toldo blanco reforzado?

Preguntarnos “debo comprar un toldo ya fabricado o me lo puedo fabricar yo mismo” no es de extrañar en una sociedad en la que vivimos en una crisis permanente, dónde cada uno prefiere plantearse si se puede ahorrar aunque sea una pequeña cantidad de euros. 

Quizás sea un artículo difícil de encontrar en una tienda online pero el toldo blanco reforzado es, sin ninguna duda, un tipo de tela impermeable económica en relación a sus infinitas utilidades o aplicaciones. 

Toldo blanco reforzado

 

Desde que uno de nuestros clientes (y amigo) nos planteó si era posible fabricarse el toldo reforzado en su casa indagamos sobre el tema. La verdad por delante, como vendedores de toldos y lonas impermeables nos interesaba y nos preocupaba el tema.

Hemos sido conocedores que fabricar un toldo blanco reforzado “manualmente” es una tarea ardua y para nada económica a largo plazo. Es cierto que hoy en día existen varios procesos o maneras para impermeabilizar un toldo y reforzar la tela ante lluvia la humedad del exterior. También es cierto que el coste de la tela blanca (salvando las distancias según el tipo de tela y gramajes) puede llegar a ser económico. Los ojales, aquellas piezas redondas de metal niquelado que nos hacen la vida mucho más fácil a la hora de sujetar el toldo, tampoco tienen un coste demasiado elevado. En definitiva, los materiales para la fabricación de un toldo reforzado parecen ser razonablemente económicos y fáciles de encontrar. 

Spray tela impermeable

Así, a primera vista, ante la necesidad de uno tenemos dos opciones:

Opción 1: Comprar un toldo reforzado blanco ya fabricado.

Opción 2: Fabricarnos el toldo reforzado impermeable casero.

Sin embargo, ¿qué pasos debemos seguir para conseguir que esa tela sea verdaderamente un toldo impermeable reforzado?

 

Fabricarse un toldo reforzado impermeable casero en 10 pasos:

1. Conseguir tela de rafia del gramaje deseado.

Observación: El gramaje será un condicionante importante a la hora de conseguir una mayor o menor resistencia de la lona. Hay que tener en cuenta que un gramaje muy alto minimiza la manipulación del toldo. El gramaje se mide en gramos por metro cuadrado (gr/m2).

2. Cortar las medidas necesarias de la tela más unos centímetros extras.

Observación: Tener en cuenta que el espacio que debemos cubrir, tapar o resguardar no será llano por lo que deberemos calcular las medidas teniendo en cuenta el volumen del objeto o material que queramos cubrir. En caso de querer un toldo blanco para impedir que nos toque demasiado el sol será más sencillo de calcular puesto que calcularemos el espacio teniendo en cuenta que la lona quedará tensada y más o menos recta. Los centímetros extras servirán para doblar la lona y reforzarla como es debido.

3. Insertar un refuerzo perimetral con algún tipo de cordel o trenado. Objetivo: reforzar la lona.

Observación: Una vez tengamos la lona totalmente estirada colocaremos un cordel (más o menos grueso teniendo en cuenta que más grueso implicará hacer más fuerza para añadir el ojete) encima de todo el perímetro de la lona, a unos 5 cm del borde. Es importante hacer un nudo pequeño de manera que el principio y el final del cordel nos queden atados.

4. Doblar la tela de rafia por encima del cordel o trenado interior.

Observación: Los centímetros extras que habíamos dejado al cortar la tela nos servirán para doblar la lona por encima del cordel y así dispondremos de una doble capa reforzada interiormente. El objetivo es conseguir un refuerzo fuerte para asegurar que no sufra demasiado y no consiga aguantar lo deseado. Importante doblar bien las esquinas. Con un correcto doblado conseguiremos un refuerzo extra en las esquinas, zona típica de agarre y sujeción que recibe tirones fuertes.

5. Sellar el doblado y eliminar las costuras sobrantes.

Observación: Paso importante que precisa de unos mínimos conocimientos técnicos. Una vez soldado, se recomienda cortar los trozos sobrantes para conseguir un tacto suave.

6. Insertar las anillas, ojales, ojetes o arandelas en el perímetro del toldo reforzado.

Observación: La aplicación de los ojales se deberá hacer mediante unas pinzas de ojetes. Para una correcta instalación se recomienda marcar anteriormente el lugar dónde se va a aplicar el ojete. Se debe dejar un espacio prudencial y no se recomienda colocarlo justo al borde de la tela. Después, una vez en su correcta situación, aprieta firmemente con las pinzas con el ojal colocado y asegúrate de que quede totalmente firme. 

Herramienta prensar ojales manualmente para lonas

7. Aplicar el espray o la cera impermeabilizante.

Observación: Para aplicarlo, deberás colocar la tela de rafia encima de una superficie llana, totalmente plana. Obviamente os recomendamos que lo realicéis en un lugar ventilado. Muy importante: utilizar una mascarilla desechable, unas gafas de seguridad y unos guantes desechables puesto que estos impermeabilizantes contienen unos productos químicos muy fuertes y contaminantes muy dañinos tanto para la piel de las manos, los ojos y las vías respiratorias. Más recomendaciones a la hora de aplicar el espray: se debe aplicar a una distancia aproximada entre 28 y 32cm de la tela para evitar puntos saturados. Es importante asegurarnos que los rincones y las costuras estén impregnados para asegurarnos de que el agua no penetre fácilmente a través de éstas.

 8. Tiempo de secado.

Observación: Una vez aplicado el espray impermeabilizante se deberá dejar secar por un tiempo apropiado. Siempre se deberá seguir las instrucciones del espray siendo muy cautelosos en los detalles. Sin embargo, des de ya les recomendamos no utilizar un secador, por ejemplo, para secar el toldo más rápidamente. Si aplicamos alguna fuente de calor similar correremos el riesgo que la tela se nos ponga amarilla.

9. Para asegurarnos de que se haya realizado un buen trabajo solamente deberemos comprobar su eficacia. ¡Ya dispondremos de un toldo reforzado blanco!

Llegados a este punto os preguntamos: ¿qué preferís? 

 

Otra información relevante para acertar en la decisión:

  • Ser un “manitas” y llevar bien las manualidades o bricolajes.
  • Disponer de tiempo y quizás de algún material / herramienta en mi almacén.
  • El precio de la tela influirá directamente el coste final del toldo.
  • El precio de un bote de aerosol impermeabilizante puede ir entre los 4€ y los 15€ (según cantidad y calidades).
  • Un paquete de 50 ojales metálicos tiene un precio aproximado de 5€.
  • Un toldo blanco reforzado ya fabricado de 6 metros cuadrados (m2) de color blanco y de 90 gramos por metro cuadrado (gr/m2) tiene un precio menor de 3€ en nuestra tienda online.
 

Para aquellos que preferís el bricolaje os animamos a ello esperando que los 9 pasos os sean de utilidad. Os recomendamos ojear algún video tutorial en Youtube para verlo más visualmente. 

Para aquellos que busquen la comodidad o la rapidez siempre les queda la opción de comprar el toldo ya fabricado. 

Lona blanca reforzada

A continuación se muestran los diferentes tipos de toldos blancos reforzados que disponemos actualmente:

El toldo reforzado blanco está disponible en los gramajes de 80 gr/m2, 90 gr/m2, 110 gr/m2 y 140 gr/m2 (según se prefiere más o menor resistencia).

En total se ponen a disposición un total de 23 dimensiones diferentes en relación a sus posibles grosores o gramajes.

Medidas 80 gr/m2:

3 x 4 metros

4 x 6 metros

6 x 10 metros

8 x 12 metros

Medidas 90 gr/m2:

2 x 3 metros

3 x 5 metros

4 x 5 metros

4 x 6 metros

5 x 8 metros

6 x 8 metros

6 x 10 metros

5 x 12 metros

8 x 12 metros

6 x 14 metros

Medidas 110 gr/m2:

2 x 3 metros

3 x 5 metros

4 x 5 metros

5 x 8 metros

8 x 10 metros

Medidas 140 gr/m2:

4 x 5 metros

5 x 8 metros

6 x 10 metros

8 x 12 metros

Obviamente cada cual tiene un precio diferente, según su gramaje y sus metros cuadrados. Todos ellos están reforzados en esquinas y en el perímetro puesto que se fabrican con el doblado y el cordel interior. La rafia (es la tela más utilizada para la fabricación de dichas lonas) está laminada e impermeabilizada por ambas caras por lo que se puede usar indistintamente por las dos.

La colocación de los ojales es fundamental aunque no deberán preocuparse. Están en cada metro del toldo y les recomendamos utilizar cuantos más ojales mejor para sujetar bien el toldo en cualquier dirección.

¿Quieres ver todos los modelos, colores, medidas, etc. que disponemos? Aquí están.

 

La vida útil de una tela impermeable como la rafia.

Tanto si nos fabricamos el toldo nosotros mismos como si optamos por comprarlo en una tienda debemos saber que la vida útil de una tela impermeable que se encuentra en el exterior con circunstancias climáticas adversas como lluvia, viento, sol, nieve o hielo, pueden ser condicionantes extremos que no permiten acotar en un intervalo su vida útil.

Es obvio que si el toldo recibe un “maltrato” por parte del viento día a día y minuto a minuto, con fuertes ráfagas, no conseguiremos prolongar su vida. También es obvio recomendar encarecidamente a utilizar un toldo de un mayor gramaje cuando de antemano se prevé una posible exposición a tales riesgos.

Sin embargo, al paso de los años, una lona puede llegar a perder su mágica propiedad de impermeabilizar.  De esta forma,  es probable que uno se pregunte: ¿puedo volver a aplicar el espray o cera impermeabilizante? ¡Pues claro que sí! ¡Larga vida al toldo!

No dejen de consultar el listado de propiedades de un toldo de polietileno de Planas.

Paréntesis: El origen del color blanco

El origen del término castellano “color blanco” se data del año 1140, sin embargo, aunque años atrás no estuviera catalogado no significaría que el color más claro no tuviera algún nombre o apodo. A uno no le pasa desapercibido el significado del color blanco: la paz. Siendo también un símbolo de pureza en la sociedad occidental y siendo un símbolo de luto en la zona de China o en la India.

Originalmente el toldo blanco se empezó a utilizar para taparse del sol, minimizando la retención de calor y un posible escaldamiento que produciría un toldo de color negro. Sin embargo, el objetivo no es resguardarse totalmente del sol, puesto que el blanco no lo consigue, sino dejar pasar cierta luminosidad.

Por ello, el color blanco en las lonas y en los toldos impermeables se ha utilizado a lo largo de los años, por su utilidad, por su elegancia y por su bajo coste. Así, el color influye en el resultado final pudiendo aumentar el frescor y la protección que ofrece.

 

¿Cómo cuidar un toldo impermeable?

Alargar la vida útil de una tela impermeable como el toldo se debe seguir ciertas recomendaciones:

1. Utilizar tensores adecuados en la mayoría de ojales u ojetes que se puedan para sujetar el toldo. Conseguiremos que penetre el mínimo viento en el interior, asegurando y dividiendo los puntos de fuerza del toldo y conseguimos minimizar el riesgo de destripo.

2. Tener la precaución de resguardar el toldo en caso de “grandes turbulencias” que pudieran malmeter la lona o desencajarlo de los tensores en caso de fuertes vientos.

3. Nunca recoger el toldo y plegarlo cuando esté húmedo. Siempre se deberá esperar a que se seque para minimizar las probabilidades de que aparezca moho y se agriete.

4. Para limpiar la lona se debe eliminar el polvo y los restos que hayan podido quedar en la lona. Se puede cepillar manualmente y se desaconseja totalmente utilizar aparatos de limpieza de fuerte presión.

5. En caso que la lona tuviera manchas se podrán quitar con agua con jabón neutro. Cualquier otro compuesto químico para desinfectar podría perjudicar a la tela impermeable.

En definitiva, en este bloque hemos tratado de responder si “es necesario comprar un toldo blanco reforzado” poniendo encima de la mesa cuestiones como “qué pasos seguir para fabricarlo manualmente”, “costes de las materias primas”, así como “la vida útil de un toldo” o “como se debe limpiar un toldo impermeable”.

Esperemos que esas informaciones sean de su interés. 

>Planas.pro